Por María Victoria Cristancho
La violencia se apodera de más de diez ciudades de Colombia en la segunda noche de protestas tras la muerte de un abogado, Javier Ordóñez, a manos de dos oficiales de policía, quienes le propinaron numerosas descargas eléctricas e ignoraron sus súplicas pese a haberlo reducido.
Las refriegas han dejado más de 10 muertos y al menos 450 heridos, además de cientos de detenidos, incluyendo defensores de derechos humanos. Cali, Medellín y Barranquilla fueron algunas de las ciudades que se unieron a las protestas callejeras iniciadas en Bogotá.
La fiscalía general designó un fiscal especial para llevar la investigación contra los oficiales que mataron a Ordóñez, así como los desórdenes desatados en los últimos dos días.
