El senador opositor ha condicionado su reconocimiento al nuevo Gobierno de Colombia, exigiendo al presidente electo renunciar a su ciudadanía estadounidense y aclarar supuestos vínculos con agencias de inteligencia de EE. UU.
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El escenario político colombiano atraviesa momentos de alta tensión tras el anuncio del excandidato presidencial y actual senador, Iván Cepeda, quien ha advertido que recurrirá a la “desobediencia civil pacífica” si el presidente electo, Abelardo de la Espriella, no cumple con una serie de exigencias fundamentales antes de su posesión.
El detonante: La doble nacionalidad y la soberanía
La controversia gira en torno a la doble nacionalidad de De la Espriella, quien nació en Colombia, pero adquirió la ciudadanía estadounidense en su edad adulta. Para Cepeda, esta condición representa una “falta de lealtad” a los intereses nacionales.
El congresista y excandidato presidencial, aliado del presidente saliente Gustavo Petro, argumenta que la figura presidencial no puede estar supeditada a obligaciones con una potencia extranjera, lo que, a su juicio, pone en riesgo la soberanía de Colombia.
“La desobediencia implica no reconocer la autoridad de alguien que no responde a la defensa de la soberanía nacional”, declaró Cepeda, quien además instó a sus más de 12 millones de electores a desconocer cualquier orden emitida por el mandatario electo si este no renuncia a su pasaporte estadounidense.
La defensa de De la Espriella
Por su parte, el abogado y empresario Abelardo de la Espriella, de 47 años y reconocido militante del Partido Republicano, ha desestimado las acusaciones. En reiteradas ocasiones, ha señalado que su compromiso es inquebrantable con el país y que su situación cumple con los requisitos constitucionales, los cuales exigen únicamente haber nacido en Colombia y ser mayor de 30 años para ejercer la primera magistratura.
La sombra de los vínculos con agencias de EE. UU.
La tensión aumenta por las dudas sobre la labor profesional pasada de De la Espriella. Cepeda ha exigido claridad sobre si el presidente electo ha actuado como colaborador de agencias de seguridad estadounidenses (CIA, DEA o FBI). Las sospechas surgen a raíz de su gestión como abogado en el caso de Alex Saab, aliado de Nicolás Maduro. De la Espriella ha explicado que sus contactos con dichas agencias fueron estrictamente profesionales, centrados en intentar que Saab negociara con la justicia norteamericana.
Asimismo, el clima político se calienta ante la posibilidad de una futura extradición del expresidente Petro, un tema que De la Espriella ha dejado sobre la mesa si las investigaciones que cursan en cortes de Nueva York prosperan.
Un presagio de la oposición
Para expertos como Manuel Camilo González, docente de la Universidad Javeriana, el anuncio de Cepeda marca el inicio de una estrategia de oposición agresiva y constante. “Cepeda buscará bloquear la agenda legislativa de De la Espriella en el Congreso y, si la coyuntura lo exige, no dudará en movilizar las bases sociales a las calles”, señaló el académico.
La legitimidad del próximo mandato parece estar en el centro del debate público. Mientras los seguidores de Cepeda piden garantías de soberanía, el equipo de De la Espriella aboga por la legalidad vigente, dejando a Colombia en una encrucijada política de cara al inicio de este nuevo periodo presidencial.







