POR: NOTICIAS EN PORTUGUÉS (www.noticiasemportugues.co.uk)
La remuneración bruta anual de los trabajadores a tiempo completo aumentó un 4,5 % hasta abril de 2026. Aunque el crecimiento se desaceleró, los salarios semanales avanzaron más de lo previsto inicialmente, mientras el Banco de Inglaterra sigue de cerca el impacto de la inflación sobre la economía.
El salario anual bruto mediano de los trabajadores a tiempo completo en el Reino Unido alcanzó las 40.911 libras en abril de 2026, tras un incremento del 4,5 % en los últimos doce meses. Se trata del menor crecimiento registrado desde 2021, cuando la economía británica aún afrontaba las consecuencias de la pandemia de la covid-19, según datos publicados este jueves 22 de octubre por la Oficina Nacional de Estadísticas (ONS).
El aumento quedó ligeramente por debajo del 4,6 % registrado en el periodo anterior, lo que refleja una desaceleración del crecimiento salarial anual. Las cifras forman parte de la Encuesta Anual de Horas y Salarios, el estudio oficial que recopila información sobre ingresos, jornadas laborales y diferencias salariales entre distintos grupos profesionales.
A pesar de esa pérdida de impulso en el indicador anual, los datos también revelaron un crecimiento de los salarios semanales más sólido de lo que habían estimado previamente las estadísticas mensuales del organismo.
En abril, los ingresos semanales fueron un 4,9 % superiores a los del mismo mes de 2025. La estimación anterior, basada en una encuesta mensual con una muestra más reducida de empresas, situaba el crecimiento en el 4,7 %.
La diferencia sugiere que la evolución de los salarios pudo haber sido ligeramente más intensa de lo previsto, aunque los resultados varían según el indicador utilizado.
Los salarios semanales avanzan a ritmos distintos
Los trabajadores contratados a tiempo completo registraron un aumento del 5,8 % en su remuneración semanal respecto al año anterior. En cambio, entre quienes trabajan a tiempo parcial, el incremento fue del 2,9 %.
Según los datos oficiales, esta diferencia se explica, en parte, por la reducción del número de horas trabajadas semanalmente por los empleados a tiempo parcial. La evolución de los ingresos también varió según la ocupación.
Entre los trabajadores a tiempo completo, los mayores aumentos semanales se registraron en los cargos de dirección y gestión, con un crecimiento del 6,7 %. En la industria manufacturera, el incremento fue más moderado, con un 4,1 %.
Las cifras muestran que la desaceleración del salario anual mediano no se distribuyó de forma uniforme en el mercado laboral británico. La evolución de los ingresos depende del tipo de ocupación, la jornada laboral y la composición de los grupos profesionales analizados.
La encuesta anual de la ONS es una de las principales fuentes de información sobre salarios en el país. La edición más reciente utilizó registros de 197.000 trabajadores, la mayor muestra desde el inicio del estudio.
El Banco de Inglaterra vigila la presión salarial sobre la inflación
La evolución de los salarios sigue siendo uno de los principales focos de atención del Banco de Inglaterra, responsable de la política monetaria del país.
El crecimiento de los ingresos fortalece el poder adquisitivo de las familias, pero también puede incrementar los costes de las empresas, especialmente en sectores donde la mano de obra representa una parte importante de los gastos. Dependiendo de la productividad y de las condiciones del mercado, una parte de esos costes puede trasladarse a los precios de bienes y servicios.
Por ello, la autoridad monetaria sigue de cerca los indicadores salariales al evaluar la evolución de la inflación y las decisiones sobre los tipos de interés.
En su informe de política monetaria de febrero de 2026, el banco estimó que un crecimiento salarial cercano al 3,25 % anual podría ser compatible, a largo plazo, con el objetivo de una inflación del 2 %, bajo determinadas hipótesis sobre la productividad, los precios de importación y los márgenes empresariales.
Ese porcentaje no constituye un límite fijo para las subidas salariales. La relación entre salarios e inflación depende de múltiples factores, entre ellos la capacidad productiva de la economía y la evolución de los costes externos.
El contexto también se ha visto condicionado por las tensiones en Oriente Medio, que han incrementado la preocupación por el precio de la energía y su impacto sobre el coste de vida en el Reino Unido.
Datos publicados anteriormente por el banco central indicaban que el crecimiento de los salarios en el sector privado venía perdiendo fuerza a lo largo de 2026. Sin embargo, los resultados anuales de la ONS aportan nuevos elementos para valorar el ritmo real de crecimiento de la remuneración de los trabajadores.
La brecha salarial entre hombres y mujeres se reduce
La encuesta también detectó una disminución de la diferencia salarial entre hombres y mujeres que trabajan a tiempo completo. La brecha salarial mediana pasó del 7,2 % en abril de 2025 al 6,8 % en abril de 2026.
Este indicador compara los ingresos de hombres y mujeres, pero no tiene en cuenta diferencias de profesión, experiencia, cualificaciones o nivel de responsabilidad. Por ello, no debe interpretarse de forma aislada como una medida completa de discriminación salarial.
Aun así, la reducción representa un cambio relevante en la distribución de los ingresos dentro del mercado laboral británico.
Las diferencias salariales pueden estar condicionadas por diversos factores, como la concentración de hombres y mujeres en determinadas ocupaciones, el acceso a puestos directivos, la experiencia acumulada y las jornadas laborales.
El seguimiento de estos indicadores permite comprender cómo evolucionan los ingresos entre distintos grupos de trabajadores y qué desigualdades siguen presentes en el mercado laboral.
El salario mínimo volverá al centro del debate
Los nuevos datos llegan además en un momento clave para la política salarial del Reino Unido. El Gobierno británico prevé anunciar la próxima semana los nuevos valores del salario mínimo que entrarán en vigor en 2027.
En abril de 2026, el salario mínimo nacional para los trabajadores de 21 años o más aumentó un 4,1 %, hasta situarse en 12,71 libras por hora.
La fijación de los próximos incrementos tendrá en cuenta las recomendaciones de la Comisión de Bajos Salarios, organismo asesor encargado de evaluar la remuneración de los trabajadores con menores ingresos y los posibles efectos de las subidas sobre las empresas, el empleo y la economía.
La Encuesta Anual de Horas y Salarios de la ONS constituye una de las principales fuentes utilizadas en este proceso, ya que permite analizar los ingresos según la ocupación, la región, el sector económico y el nivel salarial.
El debate gira en torno al equilibrio entre mejorar el poder adquisitivo de los trabajadores y evitar que un aumento excesivo de los costes salariales dificulte la contratación o impulse una subida de los precios.
Para las familias, la evolución de los salarios debe analizarse junto con la inflación. Un aumento nominal del sueldo no implica necesariamente una mejora equivalente del poder adquisitivo, especialmente cuando gastos esenciales como la alimentación, la vivienda, la energía o el transporte también se encarecen.
El crecimiento nominal no cuenta toda la historia
Aunque el salario anual mediano superó por primera vez las 40.000 libras, la cifra publicada no representa el ingreso neto que reciben los trabajadores. Se trata de una remuneración bruta, antes de impuestos y cotizaciones.
Además, la mediana no equivale al salario promedio. Representa el valor que divide a los trabajadores en dos mitades: una con ingresos inferiores y otra con ingresos superiores.
Esta medida resulta especialmente útil porque está menos influida por salarios excepcionalmente altos que la media aritmética tradicional.
Los resultados correspondientes a abril tampoco deben confundirse con los indicadores mensuales más recientes. La encuesta anual ofrece un análisis más detallado de los ingresos en un momento concreto, mientras que las estadísticas mensuales permiten seguir la evolución más reciente, aunque utilizan metodologías y muestras diferentes.
En agosto de 2026, por ejemplo, los datos mensuales de la ONS mostraban un crecimiento anual del 3,1 % en los salarios semanales sin incluir bonificaciones. En el trimestre finalizado ese mismo mes, el incremento fue del 3,7 %.
La diferencia entre ambos indicadores pone de relieve la importancia de considerar el periodo de referencia, la metodología empleada y el tipo de remuneración analizado antes de extraer conclusiones sobre la evolución salarial.
El próximo reto para la economía británica será determinar si la desaceleración observada en el crecimiento anual de los salarios se consolidará durante los próximos meses y cómo la evolución de los sueldos, la inflación y las futuras subidas del salario mínimo influirán en el poder adquisitivo de las familias.
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