Un jurado del tribunal de Old Bailey en Londres ha dictado un veredicto histórico tras trece horas de deliberación, declarando culpable a Simon Levy, de 40 años, de una serie de atroces crímenes de índole sexual perpetrados durante los primeros ocho meses de 2025.
El acusado ha sido hallado culpable de dos cargos de asesinato, dos de violación, uno de lesiones corporales graves y uno de asfixia intencional, en un caso que ha conmocionado a la opinión pública británica e internacional.
Entre las víctimas mortales de este depredador en serie se encuentra la colombiana Carmenza Valencia-Trujillo, de 54 años, conocida cariñosamente como “una abuela aficionada al baile de salsa”, cuyo cuerpo sin vida fue hallado el pasado 17 de marzo en el hueco de la escalera de un edificio abandonado en la urbanización Aylesbury, en Peckham, al sureste de la capital británica.
Una racha criminal de motivaciones sexuales
De acuerdo con la exposición del fiscal Tom Little KC ante el tribunal, la campaña de agresiones estuvo dirigida metódicamente contra mujeres vulnerables, específicamente trabajadoras sexuales o personas que prestaban servicios a cambio de dinero o drogas, con la creencia errónea de que sus crímenes quedarían impunes.
La secuencia de terror comenzó en enero del año pasado, cuando Levy agredió brutalmente a una primera mujer en un aparcamiento en Tottenham, estrangulándola hasta dejarla inconsciente y fracturándole la clavícula con todo su peso. Meses después, en agosto, una segunda trabajadora sexual identificada como Sheryl Wilkins, de 39 años, fue hallada muerta en ese mismo aparcamiento tras ser atacada por el mismo agresor.
En el caso del asesinato de Carmenza Valencia Trujillo, las pesquisas policiales fueron determinantes. Los peritos forenses descubrieron rastros de sangre del acusado en una tubería cercana a la escalera donde yacía la víctima, además de hallar su ADN directamente en el cadáver. A pesar de los desesperados intentos de los equipos de emergencia por reanimarla en el lugar de los hechos, la mujer fue declarada muerta.
Historial delictivo y fallo judicial
El juicio reveló que Simon Levy ya contaba con antecedentes penales graves. Había sido encarcelado en 2021 tras agredir sexualmente a dos mujeres en 2018. Tras su liberación en 2023, continuó delinquiendo y a principios de este año ya había sido condenado por otros once cargos de agresión sexual cometidos contra pasajeras del metro y trenes de cercanías de Londres, así como contra un funcionario de prisiones.
Durante la lectura de los veredictos, Levy permaneció impasible luciendo gafas de sol, mientras los familiares de las víctimas rompían en llanto en la sala. Lisa Ramsarran, fiscal jefe de la Corona para el Servicio de la Fiscalía de la Corona (CPS), expresó sus condolencias y destacó la valentía de las afectadas que colaboraron con la justicia. Las autoridades continúan investigando el alcance total de sus crímenes, mientras el tribunal mantiene al agresor bajo estrictas medidas cautelares a la espera de su sentencia definitiva.
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