Diez hombres suman 130 años de prisión tras rociar con gasolina y prender fuego a un inmueble en Stoke-on-Trent, obligando a las víctimas a saltar por una ventana para salvar la vida.
Ataque ciego. Gasolina en el pasillo y llamas acorralando a dos inocentes. El Tribunal de la Corona de Leicester cerró este proceso con condenas que suman 130 años de prisión para los diez hombres involucrados en la brutal emboscada cometida en Beverley Drive, Stoke-on-Trent.
Ocurrió la noche del 16 de diciembre de 2021, rozando las 23:00 horas. La turba irrumpió destrozando los cristales de la planta baja. Vertieron combustible frente a la ventana del salón y en el acceso principal antes de prender la mecha.
En el piso superior, atrapadas por el fuego, una mujer de 31 años y su hija de 13 no tuvieron más alternativa que saltar al vacío. La madre llegó al suelo con la cabeza golpeada y el cuerpo ardiendo. Sufrió quemaduras en el 65% de la piel, fracturas en pelvis y costillas, además de un traumatismo hepático.
Permaneció dos meses en coma. Nadie contaba con su supervivencia, pero sobrevivió. Hoy vuelve a caminar, aunque encarará tratamiento médico permanente de por vida. La menor requirió injertos de piel por quemaduras en el 15% de un brazo.
Las víctimas se vieron forzadas a lanzarse desde la planta alta para no morir abrasadas por el combustible arrojado en la entrada.
La chispa de una riña previa
El trasfondo fue un ajuste de cuentas ajeno a las víctimas. Alrededor de las 16:00 horas de esa misma tarde, se desencadenó una reyerta en la calle Kildare, en la zona de Longton, entre Naveed Hussain, Ali Abbas, Bilal Ahmed y Kashif Ahmed. Aquella pelea callejera terminó con Kashif Ahmed hospitalizado por una puñalada en el hombro.
Horas después, la banda se reagrupó para cobrarse la venganza. Marcharon hacia la pequeña vivienda de dos habitaciones en Beverley Drive exigiendo encontrar a Hussain. Al no hallarlo, desataron el infierno de combustible.
El dictamen del tribunal
Tras un juicio de 11 semanas en Nottingham y sucesivas audiencias en Stoke-on-Trent y Leicester, la justicia británica fijó el castigo penal.
- Shakil Uddin (23 años): 34 años de prisión por intento de asesinato e incendio provocado.
- Ali Abbas (23 años): 25 años de cárcel tras declararse culpable de intento de asesinato, lesiones graves con intención, incendio provocado y porte de arma blanca.
- Haris Mahmood (22 años): 24 años y nueve meses por dos cargos de intento de asesinato e incendio provocado.
- Riyadh Iqbal (23 años) y Lukman Khan (25 años): 12 años y medio cada uno por lesiones graves e incendio provocado.
- Muhammad Sufyaan-Shah (25 años): 11 años y medio por lesiones graves con intención.
- Tayyeb Majeed (24 años): 10 años y medio por lesiones graves con intención.
- Kashif Ahmed (26 años): 48 semanas de prisión por alteración del orden público con violencia.
- Naveed Hussain (32 años): 22 meses de cárcel (suspendidos a 18 meses) por alteración del orden y posesión de arma blanca.
- Bilal Ahmed (27 años): 15 meses de prisión (suspendidos a 18 meses) y 100 horas de trabajo comunitario.
Todos los sentenciados a penas de prisión efectiva deberán cumplir un mínimo de dos tercios de la condena en el presidio antes de optar a la libertad condicional. Siete de los diez procesados cumplirán penas severas de cárcel tras ser hallados culpables de intento de homicidio y lesiones.
Fuentes del Departamento de Investigaciones Graves de la Policía de Staffordshire tildaron la agresión como un acto de violencia “verdaderamente impactante”.
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