La presión migratoria en Ceuta ha alcanzado un punto crítico que el Ejecutivo autonómico califica de “insostenible”. El presidente de la ciudad, Juan Jesús Vivas, ha trasladado al ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, una exigencia drástica: la habilitación inmediata de un espacio específico que funcione como un Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE).
El objetivo es albergar de forma confinada a los miles de migrantes que continúan deambulando por las calles tras la masiva entrada registrada el pasado 30 de julio.
Según las estimaciones manejadas por la administración local, entre 8.000 y 11.000 personas, lo que representa al menos el 10% de los entre 72.000 y 80.000 migrantes que arribaron de manera irregular en aquella histórica jornada, siguen en la ciudad autónoma. Para Vivas, mantener esta situación en el tiempo es “inasumible”, argumentando que la presencia continuada de estas personas sin control residencial genera un grave deterioro de la convivencia y un incremento de la inseguridad ciudadana.
Un centro de internamiento diferenciado del CETI
La propuesta del presidente ceutí difiere sustancialmente del actual Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI). Mientras que el CETI funciona como un recurso de carácter abierto, la infraestructura reclamada al Gobierno central contemplaría una restricción temporal y justificada de la libertad de movimientos.
Vivas matizó que el centro no tendría un cariz penitenciario, pero sí garantizaría que los afectados permanezcan localizados y confinados mientras se gestionan los expedientes administrativos pertinentes.
No obstante, desde el Ejecutivo local se insiste en que la mera contención espacial no es suficiente. Para desatascar la crisis, Vivas considera imprescindible acelerar los trámites de expulsión, una tarea que requiere un refuerzo urgente de los medios materiales y humanos en áreas clave como Extranjería, Justicia, la Fiscalía y las fuerzas de seguridad del Estado.
A juicio del mandatario autonómico, la normalidad solo podrá recuperarse cuando se logre materializar la salida de aquellos ciudadanos que se encuentren en situación irregular.
Reclamación de un mando único
La demanda del CIE y la dotación de más recursos judiciales se enmarcan en una estrategia más amplia que vuelve a poner sobre la mesa la creación de un “mando único”. Esta figura, rechazada por Moncloa cuando se planteó inicialmente tras el episodio de finales de julio, permitiría a los ministerios implicados coordinar, dirigir y evaluar de manera centralizada la respuesta a una crisis que mantiene tensionados los recursos de la ciudad.
El Ejecutivo ceutí confía en que el Ejecutivo central atienda estas peticiones extraordinarias para evitar que el colapso administrativo cronifique una situación calificada de emergencia nacional. La pelota está ahora en el tejado de Madrid, que debe decidir los próximos pasos a seguir ante el reto logístico y social que vive la frontera sur de Europa.
MUY INTERESANTE:







