Una macrooperación policial de carácter internacional, denominada operación MONDRAGÓN, ha asestado un golpe histórico al narcotráfico transnacional. El operativo se ha saldado con la incautación de 21 toneladas de cocaína y la detención de un total de 43 personas, de las cuales ocho han sido apresadas en España y 36 en Ecuador.
Las investigaciones, lideradas por la Guardia Civil en colaboración con la Policía Nacional de Ecuador y coordinadas por Europol, con el apoyo de la inteligencia del Reino Unido, han permitido desmantelar una compleja red criminal que operaba en los principales enclaves portuarios de ambos países.
La red delictiva, asentada principalmente en la comunidad de La Rioja, había diseñado un intrincado entramado societario con el fin de otorgar una apariencia de total legalidad a sus operaciones comerciales.
A través de la importación de mercancías legítimas procedentes de Sudamérica, la organización lograba camuflar grandes remesas de estupefacientes que ingresaban a territorio europeo a través de los puertos de Málaga, Algeciras y Valencia.
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Una estructura criminal ramificada en tres continentes
Las pesquisas, prolongadas durante más de dos años, revelaron que la organización operaba dividida en tres ramas estratégicamente sincronizadas:
- La rama española: Conformada principalmente por ciudadanos de nacionalidad española y marroquí. Su función principal consistía en la creación de la estructura empresarial y societaria para dar cobertura legal a la recepción de los contenedores comerciales.
- La rama de origen (Ecuador): Situada en los principales centros logísticos sudamericanos, destacando el puerto de Guayaquil. Desde este punto se controlaba y ejecutaba la “contaminación” sistemática de los contenedores que posteriormente emprendían viaje hacia las costas españolas.
- La rama inversora (Dubái): Integrada por inversores de origen albanés. Aportaban grandes sumas de capital para dotar de liquidez y actividad comercial a las empresas pantalla en España, facilitando así la financiación de los envíos periódicos de droga.
Golpes policiales en España y Ecuador
La fase operativa comenzó a dar resultados tangibles a lo largo del año 2024, periodo en el que se interceptaron diversos contenedores con un volumen global de 21 toneladas de cocaína en Brasil, Ecuador y los puertos españoles de Málaga, Algeciras y Valencia.
Posteriormente, en marzo de 2025, se ejecutó la primera fase de explotación en territorio ecuatoriano con el apoyo de personal de la Unidad Central Operativa (UCO) integrado en la policía de dicho país. Esta ofensiva desencadenó medio centenar de registros domiciliarios y la captura de 36 sospechosos.
En España, las diligencias y registros se extendieron por las provincias de La Rioja, Alicante, Sevilla y Cádiz. En la localidad riojana de Arnedo, los agentes incautaron un millón de euros en efectivo oculto en domicilios, además de proceder al bloqueo judicial de numerosas propiedades, vehículos de alta gama y productos financieros vinculados a la red.
La investigación en España ha estado bajo la dirección de la Fiscalía Especial Antidroga y el Tribunal Central de Instancia de la Audiencia Nacional, contando con la coordinación técnica del Grupo Central Antidroga de la UCO y la Unidad Técnica de Policía Judicial a través del proyecto GDIN.







